Creado en 30 Septiembre 2012

Al igual que IDEAGRO, el Agricultural Research Service, innova e investiga en cuanto a nuevas variedades para satisfacer la demanda del mercado, en la actualidad, estamos trabajando para mejorar variedades, especialmente en todo lo relacionado con el color en maduración, así como en el aumento de los ºBrix de la baya.

Ambos, agricultores y consumidores se beneficiarán de dos nuevas variedades de arándanos altos, llamados 'Gupton' y 'Pearl' y desarrollados por científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS), de Estados Unidos. Además de proveer rendimientos abundantes, bayas grandes y sabrosas y un crecimiento vigoroso, las nuevas variedades, proveerán a los productores la oportunidad de una entrada temprana en el mercado fresco, muy lucrativo, el cual comienza en abril y mayo.

"No había muchos acres de los arándanos altos en el sur porque este tipo de arándano carece de vigor y previamente fue muy difícil de cultivar", dice Stephen Stringer, genetista del laboratorio ARS’s Thad Cochran Southern Horticulture. "Sin embargo, hemos superado este problema, en gran parte con el desarrollo de híbridos producidos a partir de cruces del germoplasma de los arándanos altos sureños que pueden adaptarse al clima del sudeste de EE.UU."

'Gupton', lanzado en el 2006, y 'Pearl', lanzado en el 2010, están llegando en los campos agrícolas y los viveros con el aumento de disponibilidad de material propagativo provisto por operaciones de cultivo de tejidos y esquejes de madera blanda, según Stringer.

"Algunos viveros han solicitado 'Pearl', y hay algunos productores en Misisipi que ya han sembrado 'Gupton' en pequeñas parcelas comerciales", dice Stringer. "Además, 'Gupton' está siendo evaluado en pruebas de campo en Carolina del Norte y otros estados sureños, con buenos resultados".

Stringer colaboró en el desarrollo, las pruebas y el lanzamiento de las nuevas variedades con otros horticultores  como Donna Marshall y James Spiers.

En el 2002, por primera vez, la demanda de los consumidores para los arándanos frescos sobrepasó la demanda para los arándanos congelados en EE.UU. Desde entonces, la demanda para las bayas frescas ha sido la más grande. Los estadounidenses consumieron 1,1 libras de arándanos frescos por persona en el 2010, comparado con 0,6 libras de los arándanos congelados.

Michigan, Maine, Nueva Jersey y otros estados norteños son los líderes en la producción de arándanos en EE.UU., pero la demanda durante todo el año para esta baya rica en antioxidantes ha provisto a los productores en el sur la oportunidad de beneficiarse del mercado, especialmente el mercado fresco de bayas de maduración temprana, tales como los arándanos altos del sur. 'Gupton' y 'Pearl' son los últimos arándanos altos sureños desarrollados en el programa de crianza en Poplarville específicamente para el mercado fresco de frutas de maduración temprana, dice Stringer. Antes de su lanzamiento, ambas nuevas variedades pasaron por varios años de evaluación en los campos del sur de Misisipí para determinar su vigor, rendimientos, calidad de bayas, resistencia a las grietas, y otros rasgos deseables.

En pruebas de campo en Misisipi, 'Gupton' y 'Pearl' florecieron de mediados de abril a fines de mayo, y las bayas estuvieron listas para cosechar aproximadamente 21 días antes de las variedades más tempranas de arándanos "ojo de conejo, o ripening rabbiteye cultivars", los cuales son del tipo más ampliamente cultivado en el sur. Los arándanos altos producen bayas grandes y firmes con un color de azul claro y un contenido alto de sólidos solubles, además de otros rasgos deseables. Las plantas son arbustos verticales en forma de cono y tienen un requerimiento de frío (necesario para el florecimiento en la primavera) de 400 a 500 horas de temperaturas por debajo de 7º grados centígrados.

Además del lanzamiento de los arándanos altos, los investigadores del ARS en Misisipi están desarrollando nuevas variedades para mercados especializados, incluyendo las granjas abiertas a los consumidores, variedades para los panaderos, y variedades con bayas muy grandes que tienen un peso de casi 5 gramos. "También lanzamos 'Prince', el cual es un arándano "ojo de conejo" que se puede cosechar de 7 a 10 días más temprano que las variedades de arándanos ojo de conejo ahora cultivados", dice Stringer.


Fuente: Jan Suszkiw, ARS, Agricultural Research Service Information Staff. This research is part of Plant Genetic Resources, Genomics, and Genetic Improvement (#301) and Crop Production (#305), two ARS national programs described at www.nps.ars.usda.gov. "New Blueberry Varieties Being Readied for Sale" was published in the Agricultural Research magazine.

 
Creado en 19 Julio 2012

Desde los comienzos de la agricultura, hace ya mucho tiempo, el hombre ha utilizado distintos  métodos para controlar las plagas y enfermedades que afectan a los cultivos. Los agentes químicos se han utilizado de forma generalizada en un esfuerzo por obtener cultivos sanos.

Sin embargo, el desarrollo  de resistencia a estos productos por las plagas, la creciente preocupación del consumidor por la seguridad alimentaria y por la contaminación del medio ambiente,  junto a las continuas restricciones en el uso de productos químicos,  ha motivado una revisión de las prácticas actuales.

A finales de Mayo, IDEAGRO asistió al 28º Simposio Internacional de Alltech en Kentucky (USA) para participar y conocer las inquietudes del sector agro-alimentario junto a mas de 2.700 profesionales de otros países. Allí quedó de manifiesto que la agricultura del futuro pasa por innovar, y seguir desarrollando nuevos avances tecnológicos aplicables al sector.

Además, y dado que en no mucho tiempo nos enfrentaremos a los enormes retos del S. XXI, alimentar a más de 9.000 millones de personas, garantizar la máxima seguridad alimentaria y aumentar un 70% la producción agrícola en los próximos 50 años, se hace más que nunca necesario innovar y diferenciarse, por ello, destacamos la importancia que va a tener en los próximos años el concepto de Resistencia Sistémica Inducida (ISR, por sus singlas en inglés).

La resistencia inducida en plantas incluye mecanismos como la muerte celular y/o cambios en la composición de la pared celular que inhiben la penetración del patógeno.  Tras estas respuestas locales, las plantas producen ciertos compuestos en respuesta al ataque de plagas y patógenos. 

Actualmente  se conoce muy bien que las plantas activan sistemas de defensa  en respuesta a un potencial patógeno o a sus productos.  La idea de controlar enfermedades utilizando los propios mecanismos de resistencia de las plantas ha despertado un creciente interés por el desarrollo de agentes que mimetizan a los inductores naturales de resistencia.  Estos agentes son conocidos como activadores. 
La resistencia inducida por estos agentes es de amplio espectro pero raramente controlan totalmente la infección;  la mayoría de activadores ofrece un control entre el 20 y el 80%


Sin embargo, el aumento continuo de evidencias que apoyan el papel de los activadores en el control de enfermedades ofrece a los agricultores una potente herramienta para incorporar en los programas de Manejo Integrado de Plagas y  reducir la cantidad de pesticidas y fungicidas utilizados.

En los últimos 20 años, numerosas investigaciones han ofrecido  una  valiosa información sobre resistencia inducida en cultivos, pero igualmente, todavía queda mucho por comprender.  Aunque se ha descrito algún caso de especificidad, el fenómeno de resistencia es en general de amplio espectro.  La mayoría de los estudios se han realizado en un número limitado de especies, existen diferencias en las rutas bioquímicas y  la eficacia entre varias formas de resistencia todavía tiene que ser investigada en detalle. Sin embargo,  la resistencia sistémica inducida (ISR)  es un fenómeno ampliamente extendido y  un rasgo conservado tanto en Monocotiledóneas como en Dicotiledóneas.


En campo,  la expresión de resistencia inducida  probablemente está influida por el medio ambiente, el genotipo y la nutrición.  Para maximizar la eficacia de los activadores de resistencia  será necesaria  una mayor comprensión de la interacción entre estos factores. Igualmente, será muy importante definir cómo los activadores de resistencia  pueden incluirse en las estrategias de control de enfermedades, porque no son y no deben considerarse simplemente como  “fungicidas seguros”. Esto, a su vez requiere avanzar en la investigación sobre la interacción de los activadores de resistencia con las prácticas del cultivo,  especialmente el tiempo y dosis de aplicación, y el tiempo de respuesta del cultivo para disparar los mecanismos de defensa. 


En palabras de Dña. Trinidad Reyes Arribas, PhD (Alltech Crop Science Consultant, Spain), el control de enfermedades en los cultivos se enfrenta  a los mayores desafíos en el siglo XXI  al  aumentar continuamente los problemas de resistencia a fungicidas y la presión para reducir los productos químicos utilizados. 

Por otra parte,  el consumidor muestra  cada vez más no solo una gran preocupación por alimentos seguros,  también por el medio ambiente y el uso extensivo de productos químicos. En este contexto, y teniendo en cuenta la ingente información disponible, la resistencia inducida por activadores bióticos debe  ser considerada en cualquier programa de Manejo Integrado de Cultivos. 


> Para más información, consultar el archivo adjunto "A summary of the Induced Systemic Resistance (ISR) as a defense plant mechanism against pathogens and the role of elicitors in an Integrated Crop Management Program" por Trinidad Reyes, MSc, PhD. Alltech Crop Science Consultant - Spain