Creado en 28 Septiembre 2014

Las micotoxinas son productos secundarios del metabolismo de hongos microscópicos que pueden crecer en la planta en el campo o durante el almacenamiento. Son tóxicas para humanos y animales, y se han identificado más de 300... En la actualidad, desde el punto de vista de la salud, preocupa, y mucho, la posible toxicidad crónica debida a la exposición continuada a bajas cantidades de micotoxinas.

El crecimiento de las micotoxinas depende de factores biológicos ya que existen cosechas más sensibles a la acción de hongos, pero también de condiciones ambientales como las variaciones de temperatura y humedad. Las micotoxinas se pueden encontrar en productos como forrajes, cereales, frutos secos y fruta, café, vinos y cerveza, harinas y derivados, especies y en alimentos de origen animal, como la carne, la leche y los huevos. En IDEAGRO, trabajamos con muchos de estos cultivos, especialmente cereales y forrajes, y nos preocupamos, y mucho, por conocer los últimos avances y novedades con el fin de garantizar el mejor asesoramiento a nuestros socios y agricultores, pues de sus cosechas, depende nuestra alimentación.

Los principales hongos productores de micotoxinas, conocidos como micotoxicogénicos, corresponden a los géneros Aspergillus, Penicillium y Fusarium. Cada uno de estos géneros puede generar diferentes tipos de micotoxinas, de la misma forma que un determinado tipo de micotoxina puede ser producida por diferentes especies de hongos.

Las manifestaciones en el campo son estacionales y están generalmente relacionados con la exposición a alimentos o forrajes contaminados. La estacionalidad está asociada a las condiciones climáticas ya que éstas afectan al desarrollo de los hongos y la consecuente producción de micotoxinas, las que pueden desarrollarse sobre sustratos tales como: granos de cereales y oleaginosas, forraje verde o ensilado y alimentos en general, ricos en hidratos de carbono y lípidos, produciendo el deterioro de los mismos tanto a campo como en el almacenamiento.

Dada la diversidad de condiciones ambientales bajo las cuales pueden proliferar los hongos, la infección fúngica y la contaminación con micotoxinas puede ocurrir en forma directa en cualquier momento dentro de la cadena de producción, transporte y manejo de los alimentos o forrajes en el cultivo (previo a la cosecha), en el caso de micotoxinas como las zearalenonas o, durante el almacenamiento como puede ocurrir en el caso de aflatoxinas.

Es fundamental, para descartar riesgos, la detección e identificación de las micotoxinas porque la presencia de hongos no necesariamente implica la producción de las mismas, por ejemplo, existen cepas de Aspergillus flavus que no producen aflatoxinas. Por otro lado, aunque el hongo haya desaparecido, no existe evidencia suficiente para asegurar que la micotoxina no esté presente en el producto. En este último caso, cuando el hongo toxicogénico que contaminó el sustrato ha desaparecido pero su micotoxina aún persiste se habla de contaminación indirecta.

Es inevitable la presencia de estos microorganismos en el campo ya que sus propágulos perduran año tras año en el rastrojo, en el suelo o suspendidos en el aire, siendo transportados por el agua, el viento, los insectos, etc. No obstante, para que la infección tenga lugar y con ello aumenten las probabilidades del crecimiento fúngico en el campo y la posterior generación de micotoxinas, los cultivos deberán estar expuestos a condiciones ambientales extremas, tales como: estrés térmico o hídrico; daños físicos producidos por granizos, insectos u otros factores bióticos; prácticas de manejo inapropiadas (fechas de siembra y de cosecha incorrectas, excesivas densidades, ineficientes controles de las malezas y de los insectos, etc.) o presentar características genéticas (susceptibilidad o resistencia) y/o morfológicas (por ej.: maíces con chalas que no recubren la espiga, con falta de compacidad) que le otorguen una mayor o menor protección frente a la invasión fúngica.

Esta problemática puede iniciarse en el cultivo pero también puede originarse o profundizarse a lo largo de la cadena agroalimentaria cuando, los sustratos susceptibles de ser contaminados, son expuestos a condiciones inadecuadas durante la cosecha, el transporte, el almacenamiento y/o el procesado o bien cuando, el modo de conservación y alimentación en el lugar de consumo son defectuosa.

Una de las principales características de las micotoxinas es que son tóxicas a bajas concentraciones (hipotóxicas) y su acción es acumulativa, con efectos retardados en el tiempo, propio de las toxinas mutagénicas. Sus efectos son drásticos para la producción animal; especies animales como cerdos y aves de corral son susceptibles de ser afectados; los rumiantes sin embargo, manifiestan una mayor tolerancia a los efectos negativos de las micotoxinas, debido probablemente a la capacidad de la microflora del rumen para desnaturalizar estos metabolitos tóxicos.

La creciente sensibilización social respecto de la contaminación de productos agrícolas por micotoxinas, ha impulsado la aplicación de metodologías de análisis y manipulación para prevenir su introducción en alimentos y piensos, la investigación para desarrollar sistemas de garantía a fin de minimizar la producción de micotoxinas y su incorporación en la cadena alimentaria, y la legislación para establecer niveles de seguridad.

Las actuales técnicas de producción no permiten hoy en día evitar completamente la contaminación por hongos, pero mediante la aplicación de buenas prácticas agrícolas seguido de unas buenas prácticas de fabricación durante la manipulación, el almacenamiento, la transformación y la distribución de piensos y alimentos se puede minimizar la presencia para que la exposición de la población a través de los alimentos no suponga un riesgo. Por ello, cabe destacar las recomendaciones de la Comisión Europea sobre principios generales para la prevención y la reducción de la contaminación con toxinas fúngicas, así como guías sobre la aplicación del sistema de análisis de peligros y puntos de control crítico (APPCC) en la prevención y en el control de la contaminación por micotoxinas...

Es por tanto necesario disponer de un adecuado sistema de gestión integrada de riesgos, que tenga en cuenta la gestión previa a la cosecha (buenas prácticas agrícolas), la gestión durante la cosecha y la gestión poscosecha (buenas prácticas de fabricación y almacenamiento). En varios países se han creado modelos predictivos que tienen en cuenta factores climáticos, sensibilidad varietal, uso de fungicidas, y prácticas agrícolas como la rotación de cultivos y el manejo de residuos de cosechas previas.

Desde IDEAGRO, a lo largo de los dos últimos estamos realizando importantes avances junto a las empresas con que trabajamos para detectar las condiciones que inducen el desarrollo de micotoxinas durante el cultivo (especialmente en aquellos cultivos que sirven de materias primas pàra la elaboración de piensos para alimentación animal), así como con el uso de bioestimulantes para evaluar su reducción junto con la modificación de las practicas habituales de cultivo, promoviendo nuevas y mejores practicas agrícolas.

Dentro de nuestro programa especifico, actualmente tenemos en estudio 22 hipótesis de cultivo diferentes que nos permitirán conocer la influencia y respuesta de cada una de ellas, haciendo especial hincapié en la multi-contaminación, y en el efecto sumatorio (hipotoxico) de bajas dosis para las micotoxinas analizadas.

Además, y con el objetivo de dar un servicio lo más amplio posible, actualmente podemos analizar de forma simultánea en una misma muestra siete micotoxinas diferentes (B1, M1, DON, T2, ZEA, Ocratoxina A y Fumonisina) en diferentes medios; cereales, maiz, ensilados, vinos, pimentón,... habiendo optimizado nuestro procedimiento de muestreo y procesado de las muestras, tan importante en este tipo de analiticas.

Para más informacíon, o si quiere ponerse en contacto con nosotros: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. & www.ideagro.es


Info & Documentos Consultados:

Rafael M. Jiménez Díaz - AGRICULTURA SOSTENIBLE & RETO MEDIOAMBIENTAL DE LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

Miriam S. Romagnoli & Patricia S. Silva - Las Micotoxinas. ¿Qué sabemos sobre esta problemática?

 
Creado en 06 Julio 2014

Compartimos con vosotros la entrevista realizada a nuestro Director Técnico Pedro Palazón por Ginés Conesa publicada el pasado día 28 de Junio en la edición impresa del periódico La Verdad de Murcia titulada: "Sello de Calidad en los Cultivos".


Como popularizó el humorista José Mota, "si hay que ir, se va". Acaba de llegar de Cuenca y en dos días de marcha a La Coruña, aunque sea sin aliento. Pedro Palazón ha recorrido más de 80.000km por carretera y otros tantos por aire en su hasta hoy incansable búsqueda de clientes, planificación de proyectos, investigación e innovación de productos agrícolas, un sector del que es especialista prácticamente desde la cuna y al que pertenece la empresa que ha creado y dirige, IDEAGRO, dedicada a la investigación y desarrollo agroalimentario, que ya da empleo a cinco personas (ingenieros y biólogos) y que cada año duplica su facturación aun a pesar de la crisis. Tamaña actividad no le distrae ni un minuto más de lo imprescindible para disfrutar de su familia y para seguir estudiando: tiene en preparación su tesis doctoral que versará sobre la reducción de micotoxinas en los cereales.



No conoce el paro

Afortunadamente para el y para su formidable capacidad de trabajo, Pedro Palazón no ha parado de laborar incluso desde antes de terminar la carrera de ingeniería técnica ya que fue contratado en la misma empresa donde realizó sus primeras prácticas. Ahí comenzó a forjarse su hasta hoy exitosa carrera profesional durante la que ha combinado, y en ello sigue, docencia, ingeniería, investigación, paternidad y estudios avanzados. La empresa, creada en plena crisis económica con recursos propios consiste básicamente en un Departamento de I+D+i (investigación, desarrollo e innovación) al servicio de empresas del sector agroalimentario que no disponen de un departamento propio y para las que desarrolla nuevos procesos de fabricación, productos como bioestimulantes así como metodologías de producción más sostenibles.

- ¿Por qué más saludables?

- Cuando a una planta le aplicas un fungicida, éste deja un residuos que luego "te comes". Si a base de extractos y combinaciones que investigamos y desarrollamos en nuestro propio laboratorio así como posteriormente testamos en campos de cultivo conseguimos productos que no tengan residuos detectables; productos más saludables.

Sencilla explicación que Pedro dice de corrido, como habla, rapidísimo, casi atropellando las palabras, una forma de expresión que viene a ser el reflejo de su gran capacidad. Al poco de conversar se aprecia en el que está forjado en el trabajo, destila sencillez y naturalidad al tiempo que seguridad en sí mismo sin petulancia. No presume. No le comentó al periodista que su conocimiento de la materia le ha llevado a dar varias conferencias y cursos por distintos puntos de España y el extranjero, la ultima, en Kentucky EEUU, en el marco de Alltech Symposium 2014 donde asistieron más de 3.000 profesionales de 80 países.

Por qué su propia empresa


Cuando Pedro Palazón ayudaba y observaba que la empresa familiar (que se llevó por delante la crisis económica de 1994) el mundo estaba organizado bajo parámetros nacionales y políticas estatales. Hoy ha cambiado este modo de concebir la realidad, tanto en el ámbito económico como en el político y social, en la que imperan conceptos como integración, interdependencia o globalización, los cuales influyeron decisivamente en la decisión de montar su propia empresa. Así lo explica él: -me impulsó la necesidad de reconvertirse y adaptarse a las circunstancias. Luego de 5 años como ingeniero vinculado al desarrollo y construcción de industrias agroalimentarias habia detectado que éstas tenían un potencial increíble que no estaban explotando adecuadamente. Necesitaban innovar, desarrollar nuevos productos; "hacer más con menos y sobre todo, hacer mejor lo que ya sabían hacer".

Desde IDEAGRO realizamos investigación aplicada, dando apoyo a aquellas empresas que quieren innovar y desarrollar nuevos productos, ayudándolas a desarrollar sus ideas e incluso a financiación para el desarrollo de las mismas.


En expansión

La corta edad de IDEAGRO registra un crecimiento continuado. Tiene como clientes a empresas españolas y extranjeras, pero no admite más de dos nuevos clientes cada año. -Al igual que investigamos para lograr productos sostenibles, también queremos crecer de manera sostenible. Lo que haces, debes hacerlo bien y además, el cliente, aprecia mucho nuestra cercanía-, explica. También participa en proyectos de cooperación internacional, desarrollando industrias agroalimentarias en África y Latinoamérica y, para no olvidar su faceta docente, ha creado una plataforma online: AGRODOCENTIA.com, especializada en formación aplicada para el sector agroalimentario. Hacen cursos muy especializados (en colaboración con empresas y universidad) en temáticas diversas. Hasta ahora, llevan formados a más de 200 técnicos especialistas en producción agrícola sin residuos.

Somos buenos, divulguémoslo.


Lamenta Pedro que no se apoye mucho más lo qué podríamos denominar "marca Murcia".
-Lo que vemos es falta de apoyo en la divulgación de lo que hacemos. Sabemos que las fresas son de Huelva, pero no que Murcia proporciona lechugas a toda Europa, o que somos los principales productores de uvas sin semillas (apirena), o que en Murcia se producen limones en todas las épocas del año. Si se habla de eficiencia en riego, se habla de Israel, pero no de Murcia en donde estamos regando con aguas de elevada salinidad y en tierras calizas pobres en materia orgánica. Lo cuentas en León o en EEUU y todos se sorprenden y valoran, pero aquí no se promociona-.

- ¿A quién señala? ¿A la administración, a las empresas?

A las dos. Cuando viajas te das cuenta del alto nivel de desarrollo e innovación que tenemos y el alto valor que tenemos como ingenieros y profesionales del sector agroalimentario...



ACOTACIONES

Dado que su padre tenía una industria agrícola, Pedro Antonio Palazón Monreal (Ulea, 1978) está ligado al sector agroalimentario desde que nació. Así que siempre tuvo claro que quería ser de mayor y cuando terminó bachiller en Archena, hizo la carrera de Ing. Técnico Agrícola en la Universidad Politécnica de Cartagena donde obtuvo una beca por su brillante expediente académico. Posteriormente comenzó a realizar prácticas en la empresa Anotnio Muñoz a través de un convenio Universidad-Empresa, donde le contrataron durante dos años en el Dpto. Técnico. Luego fue contratado por otra empresa de Castellón donde comenzó como Técnico y terminó como Director de Producción. En 2005 cambió la empresa por las aulas y fue profesor de enseñanza secundaria, actividad que combinó con el ejercicio libre de la profesión de ingeniero realizando proyectos de construcción de industrias agroalimentarias, así como proyectos de desarrollo y cooperación en Senegal. En 2007 nació su primer hijo y a todo lo anterior, sumó el inicio de la carrera de Ingeniería Superior. Cuatro años después creó IDEAGRO (con sede en Lorquí, laboratorio en Alhama y fincas propias así como campos experimentales en Lorca donde experimenta y desarrolla los proyectos de mejora de los cultivos) que desarrolla trabajos de investigación y formación para diferentes empresas nacionales y multinacionales. Está casado con María Ángeles García, también ingeniería agrónoma, y es padre de dos hijos: Pedro y Ángel.

Artículo original: La Verdad de Murcia