Día Mundial de la Agricultura – 9 de septiembre

El Día Mundial de la Agricultura se celebra anualmente el 9 de septiembre como homenaje a aquellas personas que dedican su vida al cultivo de la tierra con la finalidad de producir alimentos de la máxima calidad para el consumo de una sociedad creciente.

Este año, el #DiaMundialdelaAgricultura, sirve para recordar los retos que debe afrontar el sector agrícola a escala global cómo necesaria adaptación al cambio climático y a los nuevos hábitos de consumo.

Cada año, en el Día Mundial de la Agricultura, se realizan diferentes actividades para homenajear a las agricultores, exponiendo las dificultades a las que se enfrentan cada día para ofrecer al consumidor el mejor producto posible.

Desde IDEAGRO, queremos aportar nuestro granito de arena, nunca mejor dicho, recordado la vital importancia del suelo para la agricultura.

¿Sabías que hay más microorganismos en una cucharada 🥄 de suelo sano que gente en la Tierra 🌍?

Al ojo humano son inapreciables, pero si hundiéramos una cuchara en el suelo descubriríamos que hay más microorganismos que habitantes en la tierra, según fuentes de FAO. Los científicos solo conocen un 2%. Entre sus funciones vitales se encuentra la de mantener la fertilidad del suelo, que se emparenta con la cantidad de materia orgánica. Su pérdida por la erosión y la intensificación de prácticas agrícolas nada preventivas han arrojado con frecuencia suelos desequilibrados en nutrientes.

¿Sabías que algunos microorganismos y conjuntos de microorganismos pueden ser considerados como los influencers del suelo?

El microbioma es el conjunto de genes de todos los microrganismos encontrados en un hábitat. En este caso, suelo-planta.

El agricultor ha entendido generalmente que gran parte de la rentabilidad del cultivo viene dada por la fertilización mineral. Hay que fertilizar no solo la planta, sino el suelo, porque su parte viva es también necesaria para el desarrollo vegetal. Es precisamente su microbiota: el conjunto de microorganismos que actúan en simbiosis con la planta, que cuidan de su vigor y crecimiento, aunque algunos pueden acarrear el riesgo de enfermedad.

Medir la actividad enzimática del suelo desempeña un importante papel en la dinámica del suelo, ya que es un indicador de que los microorganismos estarían actuando como fertilizante. Es esta una información mucho más útil que calcular cuántos microorganismos hay en el suelo. Su uso como bioestimulantes o biofertilizantes es complementario a la fertilización mineral. Esto no sólo beneficia a la planta, sino también al suelo protegiéndolo de procesos adversos, manteniendo su biodiversidad y sus funciones ecosistémicas.

El suelo es un recurso natural no renovable a una escala de tiempo humana, y por eso, es fundamental tomar medidas tendientes a su conservación y renovación. Estas medidas incluyen la prevención de la erosión, la mejora de la cobertura vegetal  y la reposición de los nutrientes que toman los cultivos del suelo.

Por estos motivos, en Ideagro creemos que debemos de potenciar acciones que maximicen su productividad a la vez que promuevan su conservación. Dicho esto, el objetivo ha se ser no solamente minimizar la degradación del suelo sino que además adoptar medidas de manejo del cultivo que tiendan a mantener la fertilidad del suelo.